miércoles, 26 de agosto de 2026

LUCIANO ANDÍA ESCUDERO, INVENTOR OLITENSE

Patentó un motor de gasógeno en 1941
En un contexto de extrema escasez de combustibles derivados del petróleo, como ahora por el conflicto del estrecho de Ormuz (Irán), el olitense Luciano Andía Escudero ingenió en1941, recién terminada la guerra civil, un motor de gasógeno que adaptaba los vehículos convencionales para que funcionaran con carbón en lugar de gasolina o gasoil.

            La oficina de patentes y marcas de Gipuzkoa, territorio en el que se instaló Andía tras la contienda, registró oficialmente el invento que en la memoria descriptiva perfeccionaba otros modelos menos potentes con mejoras de refrigeración, filtros, mezcladores o aspiradores de gases.  El autor adjuntó también un plano detallado del prototipo del “gasógeno a carbón de antracita, que se caracteriza por llevar cinco filtradores de corcho, ocho metálicos y cuatro de cock”.

         
Luciano con sus cuñados y otros amigos
Luciano Andía fue un emprendedor, antes y después de la guerra. De mozo ya ayudaba a sus padres Marcelo y Claudia en el negocio de la venta de carbón vegetal y leña por distintos pueblos de la merindad. Aunque inscrito en Olite/Erriberri, posiblemente nació, como cuatro de los siete hermanos, en el caserío Abete situado en la muga con San Martín de Unx, cerca de la ermita de Santa Zita. La familia Andía-Escudero, conocidos como los “catones”, se trasladó después al pueblo y abrió una carbonería en la Plaza, junto al actual bar la Fragua.
 

       Ya en la guerra Luciano combatió en el bando rebelde y fue chófer de oficiales, lo que le posibilitó contactos y, por ejemplo, en casa de su hermana Felisa y su cuñado Francisco (abuelos de quien esto escribe) alojó en los meses del cerco del Madrid republicano a la familia aristócrata de los Gamboa relacionada con Natalia Figueroa, hoy mujer del cantante Raphael e hija del marqués de Santo Floro y nieta del Conde de Romanones. 

En la casa de la rúa de la Judería, actual Hotel Merindad, estuvieron tres meses en lo peor del conflicto la aristócrata, su hija Mª Luisa de tres años y dos sirvientas, una de ellas llamada Nati, recuerda hoy a sus 95 años su sobrino Domingo Escudero. Pero eso es otra historia de los andías y escuderos…

Tras la guerra Luciano regentó el hotel-bar Navarro de Hondarribia, aunque en la dirección de la patente del gasógeno figura como residente en la calle San Martín de Donostia. Años más tarde se asentó en Zaragoza, donde montó un importante taller en el que pudo poner en práctica su ingenio y dotes de mecánica del automóvil. También comerció con camiones y siguió con el trasporte de carbón. 

Apolinar, hermano pequeño
        El hermano pequeño, Apolinar, le acompañó en la aventura zaragozana y allí  fijaron definitivamente la residencia hasta su muerte. No olvidó, sin embargo, Luciano su familia olitense y cuando podía, sobre todo por San Fermín, se acercaba a casa de su hermana Felisa. Domingo lo recuerda siempre con un elegante sombrero, de comida en la Perla, en los toros y el teatro.

Plano del ingenio registrado
        El gasógeno con carbón fue una solución de movilidad de posguerra empleada masivamente en los años 40 del siglo pasado para hacer frente a la extrema escasez de combustible. Su auge se dio entre 1940 y 1953, años en los que el régimen de Franco impuso un estricto racionamiento debido al aislamiento internacional. El sistema consistía en una caldera instalada en la parte trasera del coche. Se introducía el carbón reduciendo la entrada de oxígeno y la quema incompleta generaba gases altamente inflamables que movían los  pistones.

          Los motores rendían únicamente entre un 40% y un 50% de su capacidad real en comparación con la gasolina tradicional y tenían una puesta en marcha muy lenta. El equipo, además, sumaba cientos de kilos al vehículo, a lo que había que añadir los pesados sacos de carbón. 
Carrera promovida por Azkoyen

En la comarca la conocida multinacional Azkoyen de Peralta tuvo también su origen en el gasógeno. En la misma época Talleres Azkoyen de Martín Luis Troyas Osés pasó de fabricar maquinaria agrícola a primeros gasógenos, que incluso patrocinó con carreras de coches publicitadas en la prensa. Después llegó el salto a las máquinas vending y los sistemas de pago, por los que Azkoyen se hizo conocida.(Fotos Toya Jiménez e IA)