domingo, 26 de julio de 2026

VICENTE GARBAYO, UN HOMBRE EN EXTREMO GENEROSO

Vicente en Ipurua en 1956, capitán del Erri Berri
Vicente Garbayo Lacarra tenía en su casa esta foto pegada a la pared, como los pósteres que guardan los muetes. A sus 95 años se enorgullecía de haber sido portero del Erri Berri y como capitán representar en Ipurua al equipo de Olite en la final del campeonato de aficionados celebrado en Eibar en 1956, donde entregó el banderín de los colorados al equipo armero.

         Vicente fue buen deportista y quizá por ello desarrolló un gran corazón. De mozo pocos le pillaban a la carrera, participó en el primer equipo de baloncesto local y no había quien le ganara en las apuestas al levantar sacos de trigo o como arriero de mulas en las Ferias de Tafalla.

      Pero además de fuerte y atleta, Vicente fue orgulloso agricultor. Cuántos  años  fue miembro de la junta de san Isidro, cuánto deseó que los jóvenes continuaran la costumbre de la procesión del patrón ... Sus grandes manos mimaron olivos y vides de los que manaron ricos frutos. En los últimos años también cuidó las plantas de casa, los tiestos y arbolicos que trataba con la sabiduría de campesino jubilado.

     Con Tere sacó adelante una familia honrada, que dio sanos retoños que le quisieron al por mayor. Los que convinimos con Vicente damos fe que no  conoció el rencor, que fue en extremo generoso y murió desparramando cariño.

     Hoy toca despedir a un hombre bueno, que a quien esto escribe llamó hijo y no puede ser objetivo en calificativos pero se aproxima mucho a la verdad. Hay testigos, como los que seguro se acercarán este lunes a la iglesia de San Pedro a despedirle (19 h). Descansa en paz Vicente. La virgen de Uxue ya te acompaña. Tu recuerdo vive en los que te quisimos.