sábado, 6 de junio de 2026

RELOJES SOLARES QUE NO SE APAGAN DEL TODO EN OLITE

Fachada del Enozentrum
En la fachada del antiguo caserón de Fausto Ochoa, en el moderno Enozentrum de la Placeta, subsiste orientado al norte el último reloj de sol del casco antiguo de Olite/Erriberri que pudo colocarse en el siglo XVIII y fue recuperado en 1950 por Ángel Jiménez Biurrun.

          Contaba el desparecido investigador que la ermita de Santa Brígida también servía de reloj solar para los agricultores. Situada en un altozano del monte, cuando hace más de medio siglo no había pinos a su alrededor, el templo era perceptible desde casi todo el término. Los campesinos vigilaban la sombra de los muros, que al desaparecer marcaban el mediodía.

Ermita de Santa Brígida
         En el término de El Prado también había una roca en un ribazo que anuncia el comienzo de la sierra de Ujué/Uxue. Cuando la sombra llegaba al peñasco los pastores sabían que eran las seis de la tarde, la hora de ir a casa. Llamaban al lugar Peña las Seis y también hacía de reloj solar.