jueves, 23 de abril de 2026

TRECE PESETAS POR RETIRAR LAS ARMAS DEL SOMATÉN DE OLITE

La guardia civil de Tafalla presentó en mayo de 1931 una factura de 13 pesetas para que el Ayuntamiento de Olite/Erriberri pagara al vecino Luciano Andía Escudero por conducir una camioneta con las “armas recogidas a los individuos del exsomatén”, al igual que también se había hecho en Tudela, Peralta/Azkoien o la misma Tafalla.

El Somatén, del catalán som atents ("estamos alerta"),  tomaba el nombre de la milicia local creada en el s.XI como autodefensa que al toque de arrebato salía a perseguir a quienes acechaban la propiedad. 

       La práctica degeneró en un apoyo parapolicial a las fuerzas de seguridad y en 1923 incluso al incentivo del asesinato de sindicalistas por empresarios del textil. Se usó principalmente para reprimir el movimiento obrero y proteger los intereses de los propietarios. 

 El dictador Primo de Rivera implantó por todo el Estado grupos parecidos al somatén catalán.  Era un cuerpo voluntario que recibía instrucción militar y actuaba al toque de campana. Con unos 175.000 miembros en 1924, se dedicaba principalmente a defender el orden y la moral de la dictadura.

La República disolvió el Somatén en 1931 e incautó su armamento, como recogió en su camioneta el olitense Luciano Andía. Reorganizado tras ganar la guerra Franco, en 1945 sus miembros volvieron a colaboraba con la guardia civil contra la guerrilla de los maquis republicanos. Desapareció en 1978 con el fin del franquismo.