martes, 10 de febrero de 2026

LAS CAMPANAS HABLAN POR TI

En 2010 desmontaron las de Sta María
No es lo mismo doblar (duelo) que repicar (alegría). Las campanas tañen y, antes de la electrificación plana de sus sonidos, tocaban a arrebato o a mortichuelo, entre otros mensajes que propalaban entre el cierzo, el bochorno o el viento negro que amenazaba piedra desde Santa Brígida.

Los toques a misa eran diferentes en días de labor que en domingo o festivo, como la muda del labriego. Había otros relacionados con la naturaleza, como el tente nublo que alejaba la tormenta que ponía en riesgo la fértil alfombra del paisaje de viñas de Olite/Erriberri. 

En San Pedro tañe la Santiaguera
En la campana se podía grabar su nombre, el año de fabricación, un benefactor o frases en latín como “Santa María orate pro nobis” en la Santiaguera de San Pedro o “Resuene la voz del señor Jesucristo” que aparece en Santa María. En la primera iglesia también tenían repujados medallones de la Virgen de Ujué/Uxue o del patrón. 

Los campaneros del pueblo repetían mentalmente una letrilla cuando tañían a mano. Primero recitaban al derecho y después al revés: “Santa María la Real, con fe te pido que sea bueno y leal”. Y luego a la inversa: “Que sea bueno y leal, con fe te pido Santa María la Real”.

Campanario de Santa María
En San Pedro la frase era: “San Pedro, San Pedro, guarda a este pueblo hasta la puerta del cielo” o también “Virgen de Ujué, mira este pueblo y guarda la fe”, como estudió Pedro Mª Eraso Doiz, el más entusiasta defensor del sonido original de las campanas. 

Hay pueblos en los que ahora el párroco ha encontrado nuevos provechos y, por ejemplo, ordena voltear cuando un vecino cumple cien años. ¿Por quién doblan las campanas? se preguntaba John Donne hace 400 años. Las campanas doblan por ti. Respondía el poeta inglés porque lo que ocurre a cualquier humano nos conecta a todos. Hay que resucitar los mensajes de los campanarios antes de que nos despellejemos.