miércoles, 4 de febrero de 2026

BLANCA, UNA PRINCESA NAVARRA PERDIDA EN SICILIA

Dibujo de la hija de Carlos III
Carlos III concertó en 1402 y posiblemente desde Olite el matrimonio de su hija la princesa Blanca con el rey de Sicilia y heredero de la Corona de Aragón, Martín el Joven. Desde el siglo XIII la isla había sido lugar de asilo de los enemigos de Francia y, por ejemplo, allí habían recalado varios paisanos después de la guerra de la Navarrería y sembrado el lugar de apellidos como Asiain, Caparroso, Olleta o Jiménez de Aibar, según la medievalista italiana Laura Sciascia.
 

El castillo de la ciudad de Catania acogió el 21 de mayo un matrimonio por poderes en el que la novia estuvo representada por su hermano bastardo Leonel acompañado del merino de Olite, Diego Martínez de Baquedano. Blanca desembarcó en Sicilia el 9 de noviembre acompañada del caballero Augerot de d'Uhart, del sirviente del palacio olitense Juan de Domezáin, el escudero de su padre García Martínez de Peralta, Lope de Yárnoz y su mujer María Ruiz de Úriz, el servidor de la princesa Floristán de Mauleón, Juan de Dicastillo y Anthonico de Olite de la capilla de Carlos III, entre otros del séquito. El 26 de diciembre se celebró la boda.

Mapa de la zona
       La vida de Blanca en Sicilia no fue fácil. Cuando en 1409 murió su esposo quedó sola, sin descendencia y el gobierno de la isla volvió a su suegro el rey aragonés. Blanca, de momento, siguió de regenta. La muerte del monarca de Aragón en 1410, también sin heredero directo, enredó todavía más su posición.

Sola, con apenas apoyo de la nobleza siciliana, Carlos III ordenó desde Olite que partiera una embajada de naturales para consolarla, “por tal que ella sea servida y acompañada a ésta su necesidad de gentes de la nación...”. Al frente se puso otra vez el merino olitense Diego de Baquedano, con Beltrán de Berian y doce ballesteros.

Imagen de Blanca
        Todo era poco “considerando que la reina de Sicilia, nuestra muy cara y muy amada hija de mi dicho señor (Carlos III) y nuestra, la infanta doña Blanca está en extraño reino y entre gentes extrañas y que no hay nadie que la consuele ni que haga, al presente, a su placer ...”, ordenó su madre la reina.

          De regreso de París a Olite, Carlos III pasó por Barcelona para hablar ante las cortes catalanas. El monarca, según el historiador Salvatore Fodale, se quejó del mal trato que su hija recibía en Sicilia, donde vivía “en muy arta e estreta vida” y era tratada “muy dura y asprament”, lo que incluso le habría provocado un aborto “por lur mala intencion”.

Patané le dedicó un capítulo de su libro
          Las gestiones para sacarla de allí dieron, por fin, fruto en 1412 y Blanca quedó liberada de su responsabilidad. Carlos III preparó con cuidado el regreso de su sucesora. Pedro Martínez de Peralta acudió con una escolta hasta la isla. Otra delegación navarra salió a recibirla en Barcelona.

          A principios de septiembre de 1415 Blanca ya estaba en Olite, desde donde dispuso una peregrinación al cercano santuario de Santa María de Uxue. En agradecimiento ofreció una corona de oro a la Virgen. Diez años después, tras la muerte de su padre y con una edad de 35 años, Blanca sería investida reina de Navarra.

Recreación en el claustro de Olite
        Paradojas de la historia, la salida de Blanca de Sicilia fue seguida de un sometimiento del territorio a la corona aragonesa y el abandono por parte de los sicilianos de cualquier ilusión de alcanzar la soberanía. Mucho más tarde, su recuerdo persistía.

En el siglo XIX, escritores como Giuseppe Beccaria elevaron a Blanca a la categoría de heroína de “Risorgimiento” italiano, de su independencia y unidad, según escribió Alfio Patanè en el libro “I Moncada in Sicilia”, sobre la administración política de la isla entre los siglos XV al XVIII, con un capítulo dedicado a Blanca de Navarra que con dificultad gobernó el territorio 13 años.

martes, 3 de febrero de 2026

ACERCAMIENTO A BLANCA DE NAVARRA GRACIAS A LA IA

Proyección de la imagen con IA
La escultura de la reina Blanca de Navarra (1358-1441) que se guarda en Santa María de Olite/Erriberri tiene nuevas perspectivas gracias a la IA, que aporta vida a la única imagen de la madre del Príncipe de Viana tallada hacia 1432 para estar en el claustro de la iglesia donde ahora hay una réplica y la original, muy restaurada, se guarda desde 2006 en el interior.

    La figura de Blanca, estos meses en una exposición temporal en el Archivo de Navarra, muestra una dama ataviada a la moda del s. XV en la que destaca un tocado de cabello recogido en dos puntas sobre el que cae un velo.

La reina antes de la restauración
    La intemperie del claustro borró la policromía original, parte del rostro, las mejillas y los labios que esbozan la sonrisa con la que la esculpió, presumiblemente, Johan Lome de Tournai y que, con todas las cautelas del mundo, puede recomponer la IA para acercarse algo al original.

    Doña Blanca aparece de pie, orante con las manos unidas a la entrada del claustro, acompañada de una virgen hoy descabezada a la que la reina dirige su rezo.


La talla original en el interior de la iglesia, tras la reparación

Acercamiento al rostro

Copia actualmente en el exterior

Capilla en Santa María

sábado, 31 de enero de 2026

EL PLAN DE INVERSIONES 2026-2028 INCLUYE LA CALLE MAYOR DE OLITE/ERRIBERRI (800.000 €)

El Gobierno de Navarra ha ratificado el Plan de Inversiones Locales (PIL) para el periodo 2026-2028, que incluye las obras de pavimentación y renovación de redes de la calle Mayor de Olite/Erriberri con una inversión que supera los 800.000 € solo en ayudas.

       El Departamento de Cohesión Territorial ha aprobado provisionalmente la financiación del proyecto, que suele oscilar entre el 70% y el 85% del coste, y que comparten el Ayuntamiento de Olite/Erriberri y la Mancomunidad de Mairaga.

       En el caso de la calle Mayor las obras afectan a la renovación de redes de abastecimiento y saneamiento, que dependen de Mairaga (187.862 €), así como la red de pluviales (122.003 €) y la pavimentación (500.307 €) que corren por el Ayuntamiento.

       Las entidades locales disponen ahora de plazos específicos para pedir la inclusión definitiva de sus proyectos, según explicó este viernes en rueda de prensa el consejero Óscar Chivite. La ratificación provisional del PIL incluye 247 obras en toda Navarra, que precisan una inversión de 84,6 millones.

lunes, 26 de enero de 2026

"LOS INQUIETOS" JUGARON PARA PABLO RADA Y EL PLUS ULTRA

La cuadrilla olitense en un fotomontaje
Se cumple 100 años del vuelo del hidroavión Plus Ultra (Más Allá) que por primera vez unió España y Argentina y en el que participaron dos navarros, el militar estellés Julio Ruiz de Alda y el mecánico caparrosaino Pablo Rada, que entre los festejos para celebrar la epopeya fue homenajeado en Caparroso con un partido de fútbol entre mozos de la cuadrilla los Inquietos de Olite/Erriberri y el local Unión Club Rada.

Protagonistas de la hazaña
            El hito del Plus Ultra fue un acontecimiento en la época y Rada se convirtió en uno de los protagonistas más populares al que incluso llegaron a dedicar jotas. En su pueblo prepararon un gran recibimiento, con partido de fútbol incluido en el que, contó Diario de Navarra, por los olitenses jugaron Asurmendi, Eraso, Asurmendi, Pasarán, Flamarique , Elorz, Gorriz , Vergara, Leoz, Jimeno, Nagore y Gabino. 

Jugadores del Erri-Berri de la época
           “Con los jugadores olitenses vino un grupo de bellas muchachas que en unión de otro de no menos bellas caparrosainas obsequiaron a Pablo Rada y a los capitanes de los equipos con ramos de flores”, como recoge el libro “Pablo Rada. El Plus Ultra y Caparroso” escrito hace 25 años por sus paisanos Enrique Salvador y Carlos Arana. 

    La tripulación de avión tuvo de comandante a Ramón Franco, hermano del dictador; al capitán Ruiz de Alda, que después fundó el partido filo nazi Falange; al teniente Juan Manuel Durán y al mecánico Rada. La travesía recorrió 10.270 kilómetros entre el 22 de enero y el 10 de febrero de 1926.  

Tripulación Plus Ultra (Rada a la dcha.)
        Tras el golpe de estado del 36 los destinos de cada protagonista fueron muy diferentes. Franco, de republicano dispuesto con Rada a bombardear el Palacio Real de Madrid, pasó al bando sublevado y murió en una operación aérea. El falangista Ruiz de Alda fue fusilado en la cárcel Modelo de Madrid, Durán falleció antes de la guerra y Rada, que de joven repartió propaganda obrera en la Azucarera de Marcilla, tuvo que exiliarse a Venezuela con sus hermanos. Volvió enfermo en 1969 y murió ese año en Madrid.

viernes, 23 de enero de 2026

LA PICOTA DE OLITE / ERRIBERRI QUE ACABÓ EN CRUCERO

El crucero que hay frente a la iglesia de San Francisco fue la antigua picota de Olite/Erriberri, a la que en la Edad Media se ataban los condenados para su humillación pública y castigo que podía incluir la ejecución y exhibición incluso de sus cabezas desmembradas.

     En la columna de piedra se mostraban durante días los condenados, desde simples ladrones, a corruptos, violadores o asesinos. El “rollo” permanece ahora junto al aparcamiento del convento, pero en su origen estuvo a la entrada del pueblo, delante del Portal de Tafalla y al lado del Camino Real.

      A finales del siglo XVIII se terminó de reconstruir el edificio franciscano, momento que se aprovechó para trasladar la picota que durante años estuvo rematada con una cruz de hierro, como aparece en la foto de hace aproximadamente un siglo. 
El crucero en la actualidad

    El desaparecido Ángel Jiménez Biurrun escribió que en 1991 el franciscano Lucas Arizeta se empeñó en su restauración. Encargó a los canteros del pueblo que tallaran una cruz de piedra, que es la que luce ahora. 

    El día de san José, el 19 de marzo, tras la misa de rigor, el fraile José Mª Lete, ayudado por Arizeta, bendijo el crucero que aprovechó el fuste de la picota medieval.

miércoles, 21 de enero de 2026

LOS MERCENARIOS DE LA GRAN COMPAÑÍA AMENAZARON OLITE

El rey Carlos II ordenó a finales de enero de 1366 que el nuevo capitán de Olite, Gil García, reforzara la defensa de la villa ante la eventual amenaza de la Gran Compañía, un ejército de mercenarios franceses e ingleses que iba a atravesar Navarra para participar en la guerra civil que enfrentaba a Castilla.

    El monarca también pidió al Concejo (Ayuntamiento) que se preparara ante un posible ataque e impidiera la entrada de visitantes excepto a los comerciantes de confianza, igual que había solicitado en Sangüesa y Tudela.

    El rey navarro había estado muy involucrado en la Guerra de los Cien Años que había desangrado Francia y también tenía intereses en el enfrentamiento castellano en el que Enrique de Trastámara quería derrocar a su hermanastro Pedro I el Cruel.

La Gran Compañía era un ejército de soldados que había quedado sin empleo tras el Tratado de Brétigny en 1360. Eran conocidos como routiers o compañías libres, dirigidos por figuras como Bertrand du Guesclin y reclutados con el apoyo de Francia y el Papado.  

          A finales de 1365 y principios de 1366, Du Guesclin reunió a unos 30.000 mercenarios que cruzaron los Pirineos e invadieron Castilla a través de Navarra, provocando la huida de Pedro I y permitiendo que Enrique de Trastámara fuera proclamado rey.

martes, 13 de enero de 2026

OLITE HACE DOS SIGLOS EN LA PLUMA DE TEODORO GALARZA

El tafallés Teodoro Galarza (1873-1969) escribió un cuaderno de memorias que ha editado ahora Altaffaylla con el Ayuntamiento y que también incluye referencias poco conocidas a Olite/Erriberri en el s XIX, como una original protesta contra el centralista Gamazo, datos de los fusilamientos de vecinos en la Plaza en la Francesada o los piques con los de Tafalla que llegaron a prohibir con carteles entrar en sus bailes a los olitenses.

           “Memorias de un republicano. Teodoro Galarza Arranbide. Tafalla 1808-1932” (15 €) es el título de los amenos relatos recopilados por este inquieto personaje que fue concejal liberal y agitador de la ciudad vecina y que, por extensión, también tocó con su curiosidad Olite/Erriberri.

Caricatura de la Gamazada
            Chanzas y anécdotas trufan unos escritos rescatados cuando Galarza ya vivía en San Sebastián/Donostia desde donde tuvo que exiliarse tras el golpe del 36, unas memorias que aportan aún hoy datos nuevos o poco conocidos como la protesta contra el ataque a la foralidad del ministro español Gamazo que fue “la más original” de las muchas organizadas en 1892 en Navarra al presentarle con un muñeco, un Judas, con un gran letrero y al que se sentenciaba a pegarle 20 palos en la Plaza, donde los mozos simularon agarrotarle y después lo quemaron.

Lápida en recuerdo de los fusilados
            El libro también refresca el fusilamiento el 10 de julio de 1811 de los vecinos que estaban en la Plaza mientras se asesinó a puñaladas a un capitán francés. El comandante retuvo a 80 personas y como nadie delató al culpable sorteó el fusilamiento de ocho paisanos. Entre los retenidos que se salvaron estaba el que había matado al soldado. Todo el pueblo sabía su nombre, según contó a Galarza el veterinario Olagüe.

            Las tradicionales divergencia Olite-Tafalla también están presentes. En las fiestas de 1891 los olitenses no dejaron a sus vecinos entrar en los salones de baile y al año siguiente los tafalleses colgaron unos letreros que decían: “En este baile se admiten a todos los forasteros menos a los de Olite”. La crispación se rebajó después con la intervención de ambos ayuntamientos y “desde esta fecha los dos pueblos se tratan como buenos hermanos”, escribe Galarza. 

Portada del libro
            Franciscanos euskaldunes que subían de Olite a confesar a Tafalla, voluntarios carlistas muertos en la carretera de San Martín de Unx, abogados olitenses que cedían la imagen de la Virgen del Amor Hermoso en la procesión tafallesa y otras muchas historias, sobre todo de la ciudad vecina, siembran este libro para curiosos y amantes de las costumbres de nuestros pueblos.