sábado, 9 de octubre de 2010

MUERE "PLANILLA", OLITE PIERDE MEMORIA

Olite/Erriberri ha amanecido hoy más amnésico. Ha muerto, rondando los 85 años, Luis Pérez Rocafort, más conocido como “Planilla”, memoria histórica del pueblo, resistencia en carne viva, que a finales de los años setenta recorrió media Navarra abriendo fosas para recuperar la dignidad de medio centenar de olitenses, entre ellos su padre, enterrados malamente en cunetas por ser, simplemente, republicanos en una tierra de alzados.
“Planilla” fue uno de los impulsores del grupo de vecinos que en 1978 comenzó a perder el miedo. Se asociaron para rescatar los cadáveres de sus familiares y enterrarlos con decencia. Las obsesiones de Luis no se agotaban en él y a todo el que se le acercaba le podía explicar, con pelos y señales, dónde habían encontrado, él y otros del pueblo, el cuerpo acribillado de, por ejemplo, un tío del interpelante ... (Ver más)

viernes, 17 de septiembre de 2010

FIESTAS DE AYER, OLITE 1951


Fiestas de Olite en 1951. Una cuadrilla posa para el fotógrafo en el vallado del antiguo coso taurino, actual Plaza Carlos III, junto al Ayuntamiento. Entre los rostros de mozos y mozas, se adivina las caras de Mariana Catalán, Máxima Ardanaz, Mª Luisa Ganuza, Milagros Echeverría, Mercedes Llorente, Lidia Jaime, Asun Ruiz, Isabel Villar, los hermanos Losarcos, Demetrio Garbayo “Otio”, Julián Ochoa “Pablera”, Luis Jusué, Antonio Jaurrieta, Matías Egea, Manuel Vidaurre, Francisco Casanova “El Fraguero” y otros, gente joven y alegre con ganas de comerse la vida y la fiesta.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

OLITE s.XIX, LOS ÚLTIMOS EUSKALDUNES

A principios del siglo XIX, un suspiro para la Historia, un vecino de Olite afirmaba que hablaba en euskera con sus amigos de infancia. Este hecho de, al menos, significativa relevancia lingüística se publicó en 1875 en el libro “La Lengua Vasca. Su origen y repartición”, del ilustrado científico francés Paul Pierre Broca (1824-1880). La afirmación no es nimia y aparece en el estudio como un dato “importante”, ejemplo ilustrativo del retroceso del euskera en Navarra.
La fortuna es caprichosa y suele discurrir por sendas torcidas. Ocurre que cuando uno busca algo no halla ni rastro y que a veces, de chiripa, se encuentra en un minuto joyas que otros llevan persiguiendo años. Un amigo de Tafalla, que pierde el sueño por la Historia y ama la lengua de Aitor sin continencia, ha descubierto este verano en la Biblioteca Nacional de Madrid un librito francés que informa de los últimos euskaldunes de Olite: “un navarro de Olite afirmaba que en Olite hablaba en vasco con sus amigos cuando era pequeño. Este hecho se publicó en 1857 pero se remontaba a unos 35 o 40 años. Por lo tanto no hace ni 60 años que se dejó de hablar vasco en Olite”, recalca el también antropólogo Broca ... (Ver más)

miércoles, 25 de agosto de 2010

"FORZUDOS Y POETAS DE MI PUEBLO"

Siempre nos ha ido el júbilo y la apuesta. Quizá tenga algo que ver el clima extremo, muy caliente o muy frío, sin intermedios, y su influencia mimética en el carácter recio del paisanaje. Olite ha dado vecinos alegres, físicamente fuertes, curtidos al sol que en agosto abrasa rastrojos y en septiembre colorea las uvas. Semejantes duros, por mor de un trabajo severo y antaño, sobre todo, campesino. Labriegos con mentalidad arada a golpe de esfuerzo, de economía espartana y un sentido del humor especial, de poeta de aldea, de frescura surgida de la ocurrencia hábil que hoy se marchita y que, algunas veces, reaparece en forma de chispa en las fiestas de mi pueblo ... (Ver más)

miércoles, 18 de agosto de 2010

"LA INSOPORTABLE LEVEDAD DE UJUÉ"

Aquel niño de siete años había nacido en Corea, pero tenía el cabello rubio del sol que apura el verano, unos ojos pillos con destellos esmeralda y la cara rechoncha de la felicidad ingenua. Se parecía más a un guiri que a un japonés y, sin embargo, había venido al mundo en casa de su abuela de Olite, en el barrio de Corea.
La barriada tenía poco que ver, salvo el nombre, con el país del sudeste asiático del que había robado el apelativo a cuenta de una guerra que libraron los nativos orientales cuando en la ciudad del Castillo se construían unas “casa baratas” que inauguró Franco a mediados del siglo pasado. Un dictador generalísimo que llegó al pueblo con gorra de plato y repartió a los labriegos hogares de corral amplio ... (Ver más)