Olite/Erriberri ha amanecido hoy más amnésico. Ha muerto, rondando los 85 años, Luis Pérez Rocafort, más conocido como “Planilla”, memoria histórica del pueblo, resistencia en carne viva, que a finales de los años setenta recorrió media Navarra abriendo fosas para recuperar la dignidad de medio centenar de olitenses, entre ellos su padre, enterrados malamente en cunetas por ser, simplemente, republicanos en una tierra de alzados.“Planilla” fue uno de los impulsores del grupo de vecinos que en 1978 comenzó a perder el miedo. Se asociaron para rescatar los cadáveres de sus familiares y enterrarlos con decencia. Las obsesiones de Luis no se agotaban en él y a todo el que se le acercaba le podía explicar, con pelos y señales, dónde habían encontrado, él y otros del pueblo, el cuerpo acribillado de, por ejemplo, un tío del interpelante ... (Ver más)

A principios del siglo XIX, un suspiro para la Historia, un vecino de Olite afirmaba que hablaba en euskera con sus amigos de infancia. Este hecho de, al menos, significativa relevancia lingüística se publicó en 1875 en el libro “La Lengua Vasca. Su origen y repartición”, del ilustrado científico francés Paul Pierre Broca (1824-1880). La afirmación no es nimia y aparece en el estudio como un dato “importante”, ejemplo ilustrativo del retroceso del euskera en Navarra.
Aquel niño de siete años había nacido en Corea, pero tenía el cabello rubio del sol que apura el verano, unos ojos pillos con destellos esmeralda y la cara rechoncha de la felicidad ingenua. Se parecía más a un guiri que a un japonés y, sin embargo, había venido al mundo en casa de su abuela de Olite, en el barrio de Corea.