El campo de fútbol del Erri-Berri de Olite fue el domingo, otra vez, escenario del entrenamiento de Osasuna, después que de que el
sábado fue suspendido el partido que se iba a jugar contra el Alavés en Vitoria
a causa del mal estado del terreno por el hielo y la nieve.
Los
rojillos, que suman dos encuentros aplazados, tienen ya en mente el próximo
enfrentamiento con el Zaragoza. El equipo de Urban regresó por la mañana al San Miguel del Erri-Berri, césped en el que ya entrenó en viernes. El Sadar todavía no está completamente limpio
de nieve, como tampoco lo está Tajonar del todo.

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