martes, 26 de enero de 2021

LA REGULACIÓN DEL JUEGO HACE 621 AÑOS EN OLITE

Calle de la Tafurería de apuestas autorizadas
El 27 de enero de 1400, hace ni más ni menos que 621 años, el rey Carlos III dictó una ordenanza para regular en Olite el juego de los dados en los locales de “tafurería”, que eran como las modernas salas recreativas que ahora también controla la administración, y lo hizo para evitar episodios de violencia y, a la vez, recaudar a través de multas y el fisco. Nada nuevo bajo el sol.

            El historiador Félix Segura ha estudiado el documento que guarda el Archivo General de Navarra y aparece en una de las fichas del interesante libro “Legajos en la mochila” (Ed Sílex) que reúne textos comentados de historia navarra dirigidos a formadores de Educación Secundaria.

Estatua de Carlos III en Pamplona
            La publicación dirigida por Iñigo Mugueta describe de forma didáctica el contexto de la orden del rey Noble en aquella villa de Olite en la que el siglo arrancaba con peleas derivadas de las apuestas. Para paliar la situación el Evreux prohibió los dados en las calles, el principal juego de la época por delante de los naipes. Se podía apostar, sí, pero dentro de los “tableros” o “tafurerías”, locales que precisamente dieron nombre en Olite a la una calle del barrio de la Placeta.

            Estas casa de apuestas del medievo estaban controladas por el preboste, autoridad policial y fiscal del rey en la villa. La ordenaza, que se pregonaba por las rúas, también establecía multas para quienes, por ejemplo, se jugasen la ropa o cediesen locales ilegales. Los insolventes pagaban con dos meses de cárcel.

domingo, 24 de enero de 2021

LAS RUINAS DE OLITE QUE VISITÓ EL “REYECICO” ALFONSO XIII

Al hilo de la foto de la casa desaparecida de Fulgencio Ayesa que estaba junto al Palacio de Olite (en la imagen una nueva perspectiva posiblemente de 1916), su nieto Alberto Lezaun, de 90 años, ha refrescado la anécdota de la poco documentada visita del rey Alfonso XIII a las ruinas a final de los años veinte y cómo su abuelo reconoció al monarca y le saludó con un “¡Vaya, el reyecico!” que abrió puerta a cierta relación.

            Lezaun, que nació en el edificio derribado, recuerda que aquel acercamiento espontáneo “hizo gracia” al rey, que estaba en la localidad de incógnito. Fulgencio Ayesa entabló conversación y Alfonso XIII le regaló una bandera que pasó a la Diputación.

            Con la permuta la familia Ayesa Llorente abrió un establecimiento junto al Portal de Tafalla que inicialmente se llamó Colón, como el navegante, y que abarcaba el negocio de baile, cine, frontón y luego bar.

          Fulgencio Ayesa Gorri pasó media vida entre San Rafael (Argentina) y Olite. Su nieto cuenta que en el viaje en barco se dedicó al juego de naipes y que, en cuanto tocaba tierra, regresaba para hacer lo mismo. Una vez le prohibieron la vuelta y, curiosamente, el barco naufragó, según el relato que llegó a la familia. 

        La única hija de Ayesa, Esperanza, volvió de París en 1964 y rebautizó el bar de Olite con el nombre de “Orly”, como se conoce desde entonces. Fulgencín hijo y Esperanza gestionaron el negocio hasta 2003.

viernes, 22 de enero de 2021

JUANA MIR, NOVELA SOBRE UNA PERIODISTA NAVARRA VALIENTE

Badiola ha escrito sobre la pamplonesa
La historiadora Ascensión Badiola ha publicado recientemente “La decisión de Juana Mir” (Txertoa), en el que saca a la luz la inédita vida de una pamplonesa pionera en el periodismo femenino que desarrolló su profesión en Bilbao hasta que las tropas golpistas del general Mola entraron en la capital vizcaína y la fusilaron en 1937 en el cementerio de Derio. Juana no quiso huir, aunque sabía su destino.

            La biografía novelada, premio Ramón Pinilla, revela sobre todo la figura de una mujer valiente, nacida en 1893 en una familia religiosa, de derechas y burguesa, como muchas en la Navarra de la época.

            Mir colaboró durante la guerra civil con varios medios escritos a través de columnas dirigidas, sobre todo, a las mujeres. Vivió directamente y contó los terribles bombardeos de la Legión Cóndor sobre Gernika y Durango. Nunca se había visto hasta entonces el horror de masacrar poblaciones enteras. Mir denunció con duras palabras este ataque contra la población civil y, cuando los franquistas tomaron Bilbao, su pluma le costó la vida ... (Ver más)

jueves, 21 de enero de 2021

LA EXPERIENCIA DEL “OLITE LEE”, EN RADIO EXTERIOR

La emisora internacional Radio Exterior de RNE emite este viernes un programa en el que la concejala de Cultura, Ainhoa Gabari, explica la experiencia “Mi pueblo lee” que se desarrolló en octubre en el Palacio y la Casa de Cultura de Olite/Erriberri.

            Gabari intervendrá en el programa de Luis Manuel Fernández (9.00 h) junto al escritor Javier Sierra y la impulsora del proyecto itinerante “Mi pueblo lee” Maribel Medina, que arrancó en Olite/Erriberri. Radio Exterior es la emisora pública de RTVE que difunde información estatal al resto del mundo.

miércoles, 20 de enero de 2021

LAS PRIMERAS VACUNAS LLEGAN A LA RESIDENCIA DE OLITE

Un equipo del departamento de Salud comenzó el miércoles en Olite/Erriberri la colocación de las primeras dosis de la vacuna anti-covid de Pfizer a medio centenar de ancianos de la residencia la Milagrosa, como destacó un tuit de la policía municipal que cubrió el despliegue.

            Las familias de los residentes recibieron a principios de semana un aviso de inicio de vacunación que se retrasó unos días y que, a la vez que Olite/Erriberri, también se extiende a Tafalla. El plan de vacunación del Gobierno de Navarra prevé que la segunda dosis de inmunidad se inyecte sobre el día 10 de febrero.

En la Milagrosa hay medio centenar de internos
            Sanidad ha ubicado el camión de vacunación en Carcastillo y ha agrupado las zonas básicas sanitarias de esta localidad con las de Olite/Erriberri y Tafalla. Según la hoja de ruta, uno de los dos equipos preparados pone las vacunas en Carcastillo y el otro en Olite/Erriberri y Tafalla.

martes, 19 de enero de 2021

BEGOÑA VIDAURRE, 38 AÑOS SIN SOMBRA EN EL PODIO NAVARRO

Carrera femenina en los años 80
La vecina Begoña Vidaurre Blasco (Olite, 1965) todavía era hasta el pasado domingo la atleta navarra con mejor marca sub23 en 1.500 metros bajo techo con un tiempo de 4:36.6, récord que la campeona de Atxuri ha mantenido sin discusión durante 38 años hasta que la joven Raquel Echeverría la ha desbancado en Elche con 4:35.87.

            Vidaurre, que casi cuarenta años después de coronar su carrera deportiva guarda más marcas sin batir como los 1.500 al aire libre, logro el récord ahora superado el 27 de febrero de 1983 en una carrera organizada en San Sebastián, y desde entonces nadie la había rebasado.

            La olitense está considerada la primera gran medio fondista navarra. Formada en el Erri-Berri tuvo su mejor momento con el Pamplona Atlético. Vidaurre fue Bronce en el Campeonato de España juvenil de cross en 1980. También logró el Bronce en el Campeonato de España de relevos 4x400 m.l. (1983).

            La deportista batió once récords navarros absolutos en las pruebas de: 1.500 m.l. (6 en total sumando aire libre y pista cubierta), 3.000 m.l. (4) y 4x400 m.l. En su palmarés están los récords navarros de 3.000 absoluto y júnior. Sus mejores marcas son: en 800 m.l. 2.16.7, 1.500 m.l. 4.35.0 y 3.000 m.l. 9.44.0 RN (todas en 1983).

lunes, 18 de enero de 2021

EL AÑO QUE SE “ESFUMÓ” LA CASA DE FULGENCIO EN OLITE

La foto de 1930 que ha circulado reciente por internet (Belzunce) reproduce una curiosa imagen, poco difundida, de la facha principal del Palacio de Olite/Erriberri con la desaparecida casa de Fulgencio Ayesa Gorri, que estaba adosada al muro del castillo.

             La Diputación de Navarra compró el edificio para derribarlo, dejar diáfana la panorámica del monumento que iba a restaurar y crear unas escaleras paralelas a la cuesta de Santa María. Todavía hoy son perceptibles en el muro las señales de los maderos del tejado retirado.

            Fulgencio estuvo casado con Corpus Llorente, con la que tuvo dos hijos, Perico y Fulgencín, y una hija, Esperanza. Ayesa, junto a sus hermanos, se dedicó la construcción. La familia regentó el conocido bar Orly, que detrás tenía un popular baile donde se conocieron muchos de nuestros abuelos.

            En la época que vivió junto al castillo Fulgencio protagonizó una anécdota al reconocer de visita de incógnito a las ruinas al rey Alfonso XIII, que viajaba con el marqués de Viana hacia San Sebastián/Donostia.