domingo, 17 de enero de 2021

LA AFILIACIÓN A LA SEGURIDAD SOCIAL CAYÓ UN 7,7% EN 2020

Visitantes en la Plaza de Olite
El número de empadronados en Olite/Erriberri afiliados a la Seguridad Social se redujo el año pasado un 7,7%, en gran parte debido a los efectos de la pandemia en el mercado laboral.

            En el mes de diciembre eran 1.122 los trabajadores dados de alta de la localidad, según los datos actualizados por el Instituto Nacional de la Seguridad Social, que también revelan que la población en edad de trabajar, entre los 16 y los 64 años, es el 44% del total.

            Agosto fue el mes con mayor afiliación, 1.174 cotizaciones, y mayo el de menor, con 1.121.

            El crecimiento interanual de trabajadores en régimen de autónomos se incrementó el 4,5% y suponen ya un 31,7% de los inscritos en la Seguridad Social, un valor importante de precarización.

viernes, 15 de enero de 2021

EL BARRIO DE ATXURI CUMPLE 50 AÑOS EN OLITE/ERRIBERRI

Nacido del ladrillo en una localidad de piedra
A mediados de enero de 1971 llegaron a Atxuri sus primeros vecinos, pioneros en tres bloques de pisos construidos en el extrarradio de Olite/Erriberri y que conformaron una comunidad de gente normalmente trabajadora, empleados de la desaparecida Cerámica Olitense o jornaleros del campo, que dieron vida a una barriada con vida propia que ahora cumple 50 años.

            Evocan quienes todavía viven y rondan entre los 80 y 90 años que el 14 de enero se instalaron los primeros habitantes en la calle Brígida Esparza, Jesús Jiménez y Ceci Miranda y Domingo Escudero y Blasita Ansa. Al día siguiente el camión de Domingo transportó los muebles de Ángel Martínez y Cochi Sola, que es la que mejor recuerda todo, y abrieron las puertas de su nuevo domicilio a la vez que Félix Montoya y Begoña Casanova.

Tomó el nombre de una barriada de Bilbao
            Aquel barrio, levantado de humilde ladrillo y cemento en un municipio de sillares medievales, nació en el lugar que ocupaba la antigua viña de Rada y el nombre de “Atxuri” se importó de otro que crecía en la misma época en el industrializado Bilbao y que se nutría de ladrillo olitense y de ahí que los empleados de la Tejería local, algunos también primeros pobladores, importaran el nombre para bautizar al nuevo espacio que cubría las calles Brígida Esparza, Santa Rita y Santa Brígida.

            Atxuri fue un barrio pujante en los años 70 y los 80. La población era joven y los chiquillos reinaban en unas calles sin asfalto, de barro y charcos cuando llovía, que se pavimentaron, es un decir, con trocitos de ladrillo que sobraban de la Cerámica Olitense en un trabajo en auzolan en el que cada familia aportó durante semanas la mano de obra.

Puri Valencia en su balcón de flores (1992)
            La vida en común era intensa y los lazos fuertes en torno a por ejemplo la única tienda del barrio donde Puri Valencia vendía pan, leche y de todo para, viuda, sacar a delante a sus pequeños, tres hijas y un chico. En “la Puri” estaba también el único teléfono del barrio y si, por ejemplo, querías llamar a Madrid avisabas para acudir a la trastienda. Puri tenía, y tiene, un balcón poblado de alegres geranios que es un buen reflejo de ella.

            En la calle también tenía casa el cura Javier Lorente, que tiró de lado a lado un cable para colgar una gran cruz repleta de bombillas con motivo de alguna fecha religiosa relacionada con Adoración Nocturna y, cuando ocurría, buscaba el cuarto de estar de los vecinos que podían entonces sintonizar ETB-1 para ver en euskera los partidos de Osasuna. La preparación de una carroza en la fiesta del “Día del Niño” también unió mucho al barrio, por entonces plagado de críos. 

Chicas del barrio en 1984

          
Mientras no hubo pandemia, que fue hace solo unos meses aunque ahora parezcan siglos, los más mayores de Atxuri, los que tenían “temple” y les gustaba estar “al tanto”, todavía practicaban largos veranos a la “fresca”, donde en noches de tertulia callejera se solían poner al día sin saber nada de internet y menos de redes sociales o Netflix.

            Feliz 50 aniversario a los habitantes de Atxuri, un barrio de gente sencilla pero de aupa que cumple años a pesar de coronavirus !!

miércoles, 13 de enero de 2021

MÁS TECNOLOGÍA PARA LA ESCUELA DE MÚSICA MUNICIPAL

Pizarra destinada a alumnos de lenguaje
La escuela Jesús García Leoz del Ayuntamiento de Olite/Erriberri ha comenzado el año con una nueva pizarra digital que va a facilitar las clases del alumnado de lenguaje musical en unos tiempos también condicionados en la docencia por la pandemia de coronavirus .

            El presupuesto municipal aprobado para este 2021 contempla una partida general de 16.250 euros para un nuevo servidor informático y aproximadamente 3.000 para inversiones en la escuela de música relacionadas con tecnologías, oficinas o instrumentos.

lunes, 11 de enero de 2021

TANTA SAL CONTRA FILOMENA COMO EN TRES TEMPORALES

El paso de la borrasca Filomena dejó en Olite/Erriberri fotos bonitas pero, sobre todo, produjo una acumulación de nieve y hielo tal que el Ayuntamiento ha combatido con la distribución por las calles de más de 20 toneladas de sal, todo un récord si entiende que es la misma cantidad que normalmente gasta en tres temporales de invierno.

            La magnitud de Filomena ha sido importante y desde el consistorio han pedido este lunes nuevas remesas de sal para esparcir en los lugares sombríos y donde la circulación de peatones y vehículos tiene dificultad, sobre todo porque las bajas temperaturas han congelado la nieve que, pese a todo, ha desaparecido en gran parte.

domingo, 10 de enero de 2021

“FILOMENA” DEJA UN NEVADÓN

Hasta 14 centímetros de precipitaciones en el centro y más en el extrarradio dejó la borrasca “Filomena” en Olite/Erriberri, una cantidad mayor que las escasas nevadas habituales, y que adornó con bonitas estampas blancas la localidad.

            La nieve cayó entre el sábado y domingo tan fuerte que se vieron imágenes insólitas como la de un hombre esquiando en el barrio de la Feria, fotos que circularon junto a otras mil por las redes sociales.

            A primera hora la brigada del Ayuntamiento volvió a esparcir sal para mitigar la peligrosa congelación de las calles. En el polígono de la Nava y sus inmediaciones pasaron la noche muchos camioneros que habían sido desviados por la DGT para soslayan lo peor de la tormenta.









viernes, 8 de enero de 2021

DOS POSITIVOS ENTRE 1.159 TEST, BALANCE DEL CRIBADO COVID

Los sanitarios recogen el polideportivo
Las pruebas de análisis covid con antígenos realizadas durante los dos últimos días en el polideportivo de Olite/Erriberri se han saldado con la detección de dos positivos entre una población de 1.159 vecinos que finalmente acudieron al cribado.

            En la última jornada del viernes pasaron por el pabellón municipal 422 personas de entre 18 y 40 años y mayores de 60, tramos de edad convocados por Salud, en los que el peinado reveló un infectado. En el centro de atención primaria habría otro. Cerró las pruebas de la jornada la Alcaldesa Maite Garbayo que dio negativo. 

            El día anterior fueron testados 737 voluntarios y solo uno dio positivo covid en el polideportivo, mientras que en el centro de salud se encontraron seis con pruebas PCR.

            En principio, las autoridades informaron que iban a citar a unas 2.000 personas para que pasaran por el rastreo del pabellón deportivo, por lo que finalmente el 58% de los llamados se habrían hecho los test rápidos.

EL VIRUS QUE MATÓ LA EMPATÍA GENERACIONAL DE LA TRIBU

Los dos últimos días de análisis masivo en busca de la covid que han trascurrido en el polideportivo de Olite/Erriberri apuntan conclusiones que no se pueden desdeñar porque hablan de cómo abordamos esta tercera ola de la pandemia, que esperamos sea la última cuando la vacunación neutralice poco a poco esta pesadilla que nos ha comido un año de vida.

            En un primer análisis sobre el rastreo hecho por Salud llama la atención que no todos los vecinos citados han acudido a las pruebas de antígenos, que eran voluntarias pero una buena oportunidad, además gratis, de saber si teníamos el “bicho”.

            En general, siempre con todas las reservas, ha sido la población de mayores de 60 la que ha ido sin pestañar. Saben que la infección les puede llevar más fácil a la UCI. El otro tramo llamado, el de 18 a 40 años, parece más ausente o, posiblemente, está en cuarentena o ha sido positivo y se cree más inmune. Está claro que el miedo va con las canas.

            En cuanto al peinado en sí, los test rápidos no han levantado muchas liebres. Quizá se esperaba más después del despliegue, que además cuesta un dinero. En general, estos días se han revelado más positivos en las PCR practicadas en el centro de salud que con los antígenos tomados en la cancha polideportiva.

            Salvo casos, los contagios y el eventual peligro de complicaciones persisten en los domicilios donde posiblemente una persona, de entre 18 y 40 años, se infectó de Nochebuena a Nochevieja en un encuentro social y luego coló el virus a sus mayores de 60, a los padres o abuelos que ahora floran. Nada nuevo. Todo como se sospechaba.              

           Algo hemos hecho mal para que se haya roto la cadena de solidaridad intergeneracional. La más primitiva. La de la empatía que protegió la tribu desde la noche de los tiempos hasta hoy. Alguien tendrá que estudiar todo esto.