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| Alegoría del rey junto al puente del Chorrón |
Posiblemente fue el verano de 1340 cuando llegaron a Olite
tres altos funcionarios del rey de Navarra para estudiar el conflicto que con
Tafalla mantenía la villa por el aprovechamiento de las aguas de riego del
Zidacos y, al poco, en octubre el monarca falló desde París el beneficio a
perpetuidad a favor de los olitenses a cambio de 1.000 libras de sanchetes.
El
conflicto por el agua entre las dos localidades vecinas trajo siempre ríos de
tinta que unas veces se dirimiendo en los juzgados y otras a palos, pero en
esta ocasión, hace ahora 680 años, pudo más la bolsa que los de Olite pusieron
raudos en manos del rey.
Cuenta
Iñigo Mugueta en “El dinero de los Evreux. Hacienda y fiscalidad en el reino de
Navarra (1328-1349) que la Corona, ávida siempre de moneda, cuestionaba el uso
del agua que hacía Tafalla porque había adquirido los derechos que gozaba
Caparroso, nueve días en abril y nueve en mayo, con la sanción en 1325 de
Carlos IV que, según la impugnación del procurador real, no había sido “rey de
Navarra ni verdadero señor del reino”.
Este
argumento favoreció los intereses del concejo (ayuntamiento) olitense que se
mostró dispuesto a pagar para obtener el disfrute. El monarca, al principio,
ofreció a Tafalla y Olite una partición por igual. Cada una daría 500
libras. Los tafalleses se negaron y, entonces, todos los derechos pasaron a los
de Olite cuando aportaron las 1.000, una cantidad cuantiosa en la época.