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| Sentencia que multa con 500 pts al padre |
El ujuetarra Bienvenido Fuertes Bustince tenía 20 años
cuando el 26 de abril de 1936 firmó como secretario la constitución de la
agrupación municipal del Partido Comunista de Olite, decisión que tras el levantamiento
militar le costó la huida del pueblo y la persecución de su familia, a cuyo
padre pastor los tribunales de la dictadura condenaron al pago de una elevada multa
de 500 pesetas de la época porque “favoreció la actuación de un hijo suyo que
vivía en su compañía”.
En un
listado elaborado en el ayuntamiento olitense por las nuevas autoridades
golpistas aparece Basilio Fuertes Ísturiz, de 48 años, como propietario de 200
ovejas con posibilidad de incautación, lo mismo que otros destacados
republicanos de la localidad a los que se les valoran las propiedades y que,
algunos, ya formaban parte de los 51 asesinados por los sublevados el 18 de
julio.
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| Trabajadores del campo en la vendimia |
El padre
del joven Bienvenido había nacido en El Frago (Zaragoza) y su madre Modesta
Bustince Sierra en Ujué/Uxue. La familia estuvo en Olorón (Francia) hasta 1934
y, después, aparece en Olite/Erriberri donde se dedica al ganado ovino, según
la semblanza que hace Ángel García-Sanz Marcotegui en el “Diccionario
biográfico del socialismo histórico navarro”.
La Casa del
Pueblo de la calle San Francisco, número 27, (a comienzos de la República
“Mártires de la Libertad”) reunía a los afiliados al sindicato UGT y distintas
organizaciones que fueron evolucionando hacia la izquierda. En febrero de 1936
en este mismo local Bienvenido Fuertes y otros 17 olitenses crearon la sección
local del Socorro Rojo de apoyo a los trabajadores encarcelados y dos meses más
tarde la Radio Comunista de Olite.
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| Firma del dirigente desaparecido |
Bienvenido,
que también escribió artículos en el periódico pamplonés “Trabajadores”, no
aparece entre las víctimas locales tras el golpe de Estado. En 1940 su nombre
figura en una lista de mozos en paradero desconocido llamados para alistarse
como soldados, por lo que se deduce que pudo huir y salvar en aquel momento la
vida.
El que no
pudo eludir el zarpazo de los tribunales franquistas fue su progenitor. El 1 de
julio de 1940, el Tribunal de Responsabilidades Políticas de Navarra sentencia
que Basilio vivía en Olite/Erriberri cuando los sublevados acabaron con el
régimen legal republicano, que “profesaba ideología izquierdista aunque no
consta afiliación a ningún partido”.
Los jueces,
después, cargan contra el hijo por su militancia comunista y precisan que el
padre se trasladó a Ujué/Uxue tras el golpe de julio del 36. La sentencia considera
que Basilio “favoreció la actuación” de su hijo Bienvenido con el que convivía,
“si quiera expresa que no participaba de sus ideas”. Tras valorar el ganado de
su propiedad en 8.140 pesetas, el tribunal franquista impone una multa de 500 a
Basilio Fuertes “como responsable político” de la actuación del hijo.