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| Representación teatral en una plaza |
La festividad de san Pedro (29 de junio), copatrón de Olite
junto a la Inmaculada, se celebró por todo lo alto durante siglos y en 1595,
por ejemplo, sucedió un percance curioso cuando en mitad de una representación
teatral en la Plaza con motivo de la fiesta se armó un follón importante cuando algún bromista soltó un toro ensogado que armó enorme alboroto en la concurrencia.
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| Antiguo toro ensogado de Corella |
La afición
de los olitenses a la comedia de calle no es exclusiva del Festival de Teatro
actual, que este año celebra su 21 edición, y el suceso del “buey bravo” que
alteró al público descubre que era tradición instalar un escenario o tablado en
la esquina de la plaza cercana a la casa de Cristóbal de Irigoyen, según recoge
el libro “Reino de Navarra. Fiestas, costumbres”, de Fernando Maiora.
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| Plaza de Carlos III el Noble |
El escritor
cita un documento del Archivo General para contar que aquel año era Alcalde
Rafael Zuria y que, “visto el alboroto y la riña” registrados el día de san
Pedro se vio obligado a intervenir en labor de juez. Precisa que los vecinos y
“mucha gente extranjera y los gentiles hombres que en ella están alojados de la
compañía del Marqués de Denia” seguían el teatro “con mucha quietud, paz y
sosiego”.
En esa
tranquilidad estaban cuando, relata el alcalde, “sacaron un buey bravo ensogado
y lo comenzaron a correr y llevarlo a donde estaban toda la gente mirando la
dicha fiesta y por la dicha ocasión se comenzaron a alborotar”, versión que en
el proceso que se abrió después confirmó como testigo el vecino Juan de Olóriz
que era espectador de la comedia cuando aconteció la sorpresa.