El monumento más concurrido en Navarra durante el año pasado
volvió a ser el Palacio Real de Olite/Erriberri y la oficina de turismo que más
visitantes atendió, tras el comprensible liderazgo de Pamplona/Iruña con los Sanfermines,
fue también la olitense, según los datos aportados el lunes por el Gobierno
foral en los que destaca que Navarra cerró 2017 con la cifra récord de más de
1,4 millones de turistas, un 4% más respecto al ejercicio anterior.
En los 13 recursos monumentales o
naturales testados por el Ejecutivo foral, entre ellos el castillo de Olite/Erriberri, se registraron 901.377 visitas, con un aumento del 8%, de los
que el Palacio Real captó el mayor número, con 237.472. En segundo
lugar figuró el Monasterio de Leire, con 140.647 y en tercero las Cuevas de
Zugarramurdi, con 134.894.
Los datos de la oficina de turismo de
la Placeta también fueron destacados, ya que la que más consultas registró fue Pamplona/Iruña,
con 142.108; seguida de Olite/Erriberri con 59.112; Orreaga/Roncesvalles,
49.748; Tudela, 41.405 y Ochagavia, 39.514. En general, en 2017, hubo un 1,12%
más de consultas en las oficinas, un total de 463.131. El 78% procedieron
de visitantes estatales. Por origen, la Comunidad Autónoma Vasca recuperó su tradicional
primer puesto, que había cedido a Madrid en 2016.
El balance ofrecido por el Gobierno
de Navarra revela que el sector siguió pujante el año pasado, y eso que ya 2016
había establecido un récord respecto a las cifras anteriores, y que
Olite/Erriberri ya no es solo la capital del vino de Navarra, sino que además
es la del Turismo.