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martes, 13 de enero de 2026

OLITE HACE DOS SIGLOS EN LA PLUMA DE TEODORO GALARZA

El tafallés Teodoro Galarza (1873-1969) escribió un cuaderno de memorias que ha editado ahora Altaffaylla con el Ayuntamiento y que también incluye referencias poco conocidas a Olite/Erriberri en el s XIX, como una original protesta contra el centralista Gamazo, datos de los fusilamientos de vecinos en la Plaza en la Francesada o los piques con los de Tafalla que llegaron a prohibir con carteles entrar en sus bailes a los olitenses.

           “Memorias de un republicano. Teodoro Galarza Arranbide. Tafalla 1808-1932” (15 €) es el título de los amenos relatos recopilados por este inquieto personaje que fue concejal liberal y agitador de la ciudad vecina y que, por extensión, también tocó con su curiosidad Olite/Erriberri.

Caricatura de la Gamazada
            Chanzas y anécdotas trufan unos escritos rescatados cuando Galarza ya vivía en San Sebastián/Donostia desde donde tuvo que exiliarse tras el golpe del 36, unas memorias que aportan aún hoy datos nuevos o poco conocidos como la protesta contra el ataque a la foralidad del ministro español Gamazo que fue “la más original” de las muchas organizadas en 1892 en Navarra al presentarle con un muñeco, un Judas, con un gran letrero y al que se sentenciaba a pegarle 20 palos en la Plaza, donde los mozos simularon agarrotarle y después lo quemaron.

Lápida en recuerdo de los fusilados
            El libro también refresca el fusilamiento el 10 de julio de 1811 de los vecinos que estaban en la Plaza mientras se asesinó a puñaladas a un capitán francés. El comandante retuvo a 80 personas y como nadie delató al culpable sorteó el fusilamiento de ocho paisanos. Entre los retenidos que se salvaron estaba el que había matado al soldado. Todo el pueblo sabía su nombre, según contó a Galarza el veterinario Olagüe.

            Las tradicionales divergencia Olite-Tafalla también están presentes. En las fiestas de 1891 los olitenses no dejaron a sus vecinos entrar en los salones de baile y al año siguiente los tafalleses colgaron unos letreros que decían: “En este baile se admiten a todos los forasteros menos a los de Olite”. La crispación se rebajó después con la intervención de ambos ayuntamientos y “desde esta fecha los dos pueblos se tratan como buenos hermanos”, escribe Galarza. 

Portada del libro
            Franciscanos euskaldunes que subían de Olite a confesar a Tafalla, voluntarios carlistas muertos en la carretera de San Martín de Unx, abogados olitenses que cedían la imagen de la Virgen del Amor Hermoso en la procesión tafallesa y otras muchas historias, sobre todo de la ciudad vecina, siembran este libro para curiosos y amantes de las costumbres de nuestros pueblos.